México. Investigadores de la UNAM trabajaron por cinco años para generar un mapa digital que revela cómo está formado el interior del Popocatépetl.
Para llevar a cabo la investigación, el equipo fortaleció la red de sismógrafos desplegada en el Popocatépetl, que pasó de 12 a 22.
De 2019 a 2024, los especialistas subieron hasta el campamento, ubicado a los 3 mil 800 metros sobre el nivel del mar, una zona considerada de seguridad.
Desde ahí, caminaban otros 400 metros, hasta los 4 mil 200 metros, para llegar hasta una zona cubierta de ceniza y lahares.
Equipados con computadoras, aparatos de análisis de gases, baterías y agua, desenterraban sensores que miden vibraciones de hasta 100 veces por segundo y procesaban los datos.



Karina Bernal, una estudiante de doctorado utilizó técnicas de inteligencia artificial para desarrollar catálogos de los distintos movimientos recibidos y al compararlos con modelos internacionales, desarrollar imágenes tridimensionales.
La “tomografía” llega hasta 18 kilómetros de profundidad y muestra lo que parece diversas bolsas de magma, a diferentes profundidades, separadas por material sólido y extendidas hacia el sureste del cráter.

La investigación permite mejorar los planes de protección civil para los casi 25 millones de personas que viven en zonas urbanas y rurales, en un radio de 100 kilómetros, por lo que están en riesgo ante una posible erupción.
En la zona de riesgo también hay presencia de escuelas, hospitales y cinco aeropuertos que pueden resultar afectados por una actividad volcánica mayor.
Fuente: DGCS UNAM